Fotografías expuestas en Solaz (y otras que descarté)

Esplendor en Donostia. Bendito.

Un balneario público en la sierra madrileña. Las bicicletas, sin atar.

Niñas disfrazadas.

 

Pareja en el acueducto de Segovia.

Faro, Trafalgar, donde la batalla. Las bicicletas, sin atar.

Tengo esta foto copiada en varios tamaños y colgada en las paredes de mi pequeño departamento. La miro y la necesito. Desde el faro, Trafalgar, donde la batalla.

No era una playa nudista.

Barceloneta

EL Coliseo.

Nico.

Romero solo.

Esas señoras en Ronda.

Esplendor obrero en Biarritz.

La pesca siempre me resultó una actividad extrañísima.

Me encanta Luján. Es una tradición en mi familia ir todos juntos alguna vez por año a pedir o a agradecer. El folclore alrededor de la basílica es pintoresco.

Esta foto la tomé mientras visitaba el Castillo de San Jorge, en Lisboa. Esa pareja había tomado el paisaje. La luz recortaba las figuras.

 

Las ciudades donde la gente se siente cómoda para sentarse a descansar. Esas son las ciudades que elegiría para vivir. Simetría.

Me encanta esta foto. La saqué una tarde de calor en el Parque del Retiro, en Madrid. Sábado o domingo, no recuerdo bien. Este grupo de jóvenes había decidido hacer una siesta grupal. Estaban ahí, plácidos, como bebés. El resto no importa.

El muchacho evidentemente estaba de resaca. Lisboa, Lo que se refleja en las ventanas es el río Tajo.

 

Una sala en el Matadero, Madrid.

Los abuelos habían llevado a la nietita a la playa. El tiempo compartido con ella  es invaluable. Valencia.

Amor.

 

Carga tu cruz.

 

En el Parque Rivadavia. Un domingo de primavera. Me impresionó cómo el ombú se adaptaba al dormir del hombre. Por eso la llamé Ergonomía, o descanso ergonómico.